Reseña por: Yadira Maldonado Guindín
El esperado regreso de Maroon 5 al Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot, tras una década de ausencia, se convirtió en una noche histórica marcada por un lleno total y una energía desbordante de principio a fin con su Love Is Like Tour.
La banda estadounidense ofreció un espectáculo de primera, impecable en ejecución y producción, logrando una conexión inmediata con un público que los recibió con emoción acumulada por 10 años de no presentarse en suelo boricua. Desde el primer acorde, quedó claro que en este concierto venían con todo para el disfrute de una experiencia colectiva de alto nivel.
La producción de Paco López con No Limit Entertainment elevó la velada a otro nivel, con un montaje visual y sonido de alta calidad que complementó perfectamente la entrega escénica de la banda. Cada detalle estuvo cuidadosamente diseñado para provocar que el público puertorriqueño se reencontrara con una de las agrupaciones más importantes del pop mundial, en lo que sin duda alguna fue una noche verdaderamente memorable.
El repertorio fue un recorrido sólido por los éxitos que han definido la trayectoria de la banda, comenzando con “Harder to Breathe”, “Lucky Strike” y “This Love”. La energía continuó en ascenso con “Stereo Hearts”, “Animals” y “One More Night”, para luego dar paso a “Misery” , “Sunday Morning”, “Heavy” y “Won’t Go Home”, seguido del emotivo momento de “Memories” provocando una euforia masiva de este sold out.
Este repertorio dio paso a el momento más icónico de la noche, cuando Adam Levine interpretó “She Will Be Loved” y decidió dirigirle la canción a una fanática en el público la cual deseaba cantar con el esa canción. La conexión fue tan genuina que el cantante la invitó a subir al escenario, donde la joven, visiblemente emocionada, cumplió el sueño de cantar junto a él. Su desempeño sorprendió a todos los presentes, desatando una ovación masiva, gritos de emoción y un aplauso colectivo que convirtió ese instante en uno de los más especiales del concierto.
La noche avanzó con “Maps”, “Love Somebody”, “Don’t Wanna Know”, “What Lovers Do” y “Makes Me Wonder” manteniendo al público completamente entregado.
En la recta final, la euforia se apoderó del recinto con “Girls Like You”, “Move Like Jagger”, “Payphone” y el gran cierre con “Sugar”, provocando una explosión de energía colectiva. Los presentes no se querían ir del lugar, del gran ambiente que se generó en el Choli.
Sin duda alguna, el concierto de Maroon 5 se posiciona como uno de los mejores que se ha vivido en el Coliseo de Puerto Rico en lo que va de año. Una noche perfecta, cargada de emoción, calidad y conexión genuina, que quedará grabada en la memoria de todos los presentes como un reencuentro inolvidable.
La Isla del Encanto ya espera con ansias el cumplimiento de la promesa Adam: en pronto regresar Puerto Rico.
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