Reseña por: Yadira Maldonado
Curita Para el Corazón Tour de Zhamira Zambrana en el Centro de Bellas Artes de Santurce se convirtió en una velada profundamente emotiva, donde la armonía, la transparencia y el talento se apoderaron del escenario desde el primer instante. En un ambiente íntimo, pero cargado de energía, la artista logró conectar con su público de principio a fin, demostrando simpatía artística la cual ha construido constantemente.
Desde la llegada al recinto se dejó ver un detalle del público que marcó la noche: el cumplimento con el código de vestimenta en tonos rojos. Vestidos, camisas y accesorios crearon una atmósfera visual uniforme, como si todo el público formara parte de un mismo latido colectivo. Ese apoyo indiscutible de la audiencia se sintió en cada aplauso, en cada coro y en cada emoción compartida.
Zhamira presentó un repertorio cuidadosamente estructurado y variado en ritmo sin perder el norte de emoción que se distingue en sus canciones. La noche incluyó los temas: “Curita para el corazón”, “Lista de espera”, “A la mitad”, “Mil preguntas”, “Estrellita”, “Canela”, “7 vidas”, “Me hubieses gustado”, “Desvelo”, “Como fue”, “Quisiera ella”, “Otra vez”, “Dícelo”, “Extrañándote”, “Creo en ti”, “Hermoso momento”, “Bienvenida”, “Como se olvida”, “No me quiero ir” y “Salto de fe”. Cada interpretación fue recibida con una entrega total por parte de los presentes, reafirmando el vínculo genuino entre artista y audiencia.
El primer invitado de la noche lo fue Kennyy, provocando la euforia de los presentes, juntos en el escenario interpretaron “Desvelo”.
Uno de los momentos más aplaudidos de la noche llegó con la aparición de Jay Wheeler, cuya entrada desató una ovación inmediata. El verlos a ambos en el escenario es de gran emoción no solo por el talento artístico de ambos, sino por la naturalidad, complicidad y amor genuino que transmiten como pareja a su público. Juntos interpretaron los temas “Dícelo” y “Extrañándote”, elevando la energía del espectáculo y dejando claro el poder de su química tanto musical como personal. Más allá de la música, Jay expresó su agradeciento al público por el cariño y apoyo hacia Zhamira.
Entre los momentos más especiales destacó la interpretación de “Hermoso momento”, presentada en un formato íntimo. Esta versión incorporó matices de música sacra, creando un instante de profunda conexión conmoviendo a todos los presentes.
El momento más conmovedor de la noche no vino directamente del escenario, sino del corazón de la familia. Su hija Auni se robó el espectáculo incluso antes de que comenzara el concierto, al hacer su entrada y recibir una lluvia de aplausos y amor del público. Durante toda la noche, fue evidente que ella es su fan número uno, pero también la más aplaudida. La familia que han construido Zhamira y Jay trasciende el escenario; han permitido que el público sea testigo del crecimiento de su mayor regalo, integrándola con amor en cada uno de sus proyectos.
Zhamira Zambrana reafirmó su talento, el que posee una voz privilegiada, su sensibilidad artística la cual logra tocar fibras profundas en los sentimientos de sus seguidores. La trayectoria de esta gran artista continúa en ascenso y esta presentación fue prueba de que su propuesta va más allá de la música: es una experiencia emocional completa.
Al final de la noche, quedó claro que no se trató solo de un espectáculo, sino de un encuentro entre almas. Una noche donde el amor, lo genuino de la familia, la fe y la música se unieron para crear un recuerdo imborrable en el corazón de todos los presentes.
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