Piratas dominan el extra, Mendoza decide en la chicharra y Caguas-Arecibo queda pendiente en noche intensa del BSN


Quebradillas remontó ante Carolina, Aguada sobrevivió en San Germán con un bombazo final de Rigoberto Mendoza y el duelo entre Criollos y Capitanes fue pospuesto en la jornada del miércoles.

Por Héctor MaldonadoAPDPUR / AIPS

Quebradillas, Puerto Rico — 29 de abril de 2026 — Los Piratas de Quebradillas encontraron su mejor versión cuando más lo necesitaban. Luego de pasar gran parte de la noche persiguiendo el marcador, el conjunto del noroeste ajustó en la segunda mitad, impuso su físico en la pintura y terminó llevándose una victoria 106-96 sobre los Gigantes de Carolina/Canóvanas.

La historia del partido no fue lineal. Carolina fue el equipo más consistente durante los primeros 20 minutos, llevándose ventaja 46-41 al descanso con mejor circulación de balón y eficiencia ofensiva. Sin embargo, el libreto cambió tras el intermedio. Quebradillas elevó su intensidad, comenzó a dominar los tableros y poco a poco fue inclinando el juego a su favor hasta forzar un tiempo extra que terminó controlando sin discusión.

El tercer parcial (26-19) marcó el punto de inflexión, mientras que en el cuarto periodo los Piratas sostuvieron la presión (27-24) hasta empatar el encuentro. Ya en el tiempo adicional, la ejecución fue total: un 17-7 que reflejó dominio, control y mejor toma de decisiones en el momento crítico.

Quebradillas colocó cinco jugadores en doble figura, liderados por Víctor Liz con 23 puntos, seguido por Thomas Robinson con 18 y Emmanuel Mudiay con 16. Carlos Emory añadió 11 unidades y Phillip Wheeler aportó 10, en una ofensiva balanceada que terminó desgastando a la defensa rival.

Por los Gigantes, Jaylen Nowell también registró 23 puntos, mientras Daniel Rivera sumó 16, Hunter Tyson agregó 13 y Tremont Waters finalizó con 13 tantos. A pesar de la producción, Carolina no logró sostener su ventaja en el tramo decisivo.

Desde el análisis colectivo, el partido se decidió en los detalles que pesan en cierres. Quebradillas dominó los rebotes 44-37 y sacó amplia ventaja en puntos de segunda oportunidad, 21-10. Además, su banco respondió con 36 puntos frente a 26 de los Gigantes, una diferencia que terminó marcando el ritmo del juego en la segunda mitad y el tiempo extra.

En términos de eficiencia, ambos equipos fueron efectivos desde el campo: los Piratas con 50.0% y los Gigantes con 51.3%, pero la diferencia estuvo en el volumen y en la capacidad de generar posesiones adicionales. Aunque Carolina lanzó mejor en tiros de dos puntos (63.3%), Quebradillas compensó con mayor presencia física, más intentos y control del ritmo en los momentos clave.

El dato que define el contraste del juego es claro: los Gigantes lideraron por 31:14 del tiempo total, pero no pudieron cerrar. Quebradillas, en cambio, apenas estuvo al frente por 9:29… pero convirtió ese tiempo en el decisivo.

A pesar del resultado, la organización de los Gigantes comenzó a moverse fuera de la cancha. La gerencia confirmó el regreso del delantero fuerte David Scottie James, quien reforzará al quinteto oriental a partir de este viernes. El estadounidense, de 29 años y 6’8” de estatura, tuvo impacto en su primera experiencia en el BSN en 2024 con promedios de 17.3 puntos, 8.4 rebotes y 2.2 asistencias por juego, y viene de una sólida temporada en la liga de China con los Tianjin Pioneers, donde registró 16.6 puntos y 9.9 rebotes por encuentro. Su integración llega en un momento clave, en busca de estabilidad para un equipo que, aunque compite, aún no logra cerrar partidos.

El encuentro fue dirigido por los árbitros Carlos Tarrats, Edwin Quiles y Francisco de León. El supervisor del partido fue Marcos García. El cuerpo de oficiales de mesa estuvo integrado por Víctor Vera (24 segundos), Saycha Santana (anotador), Howard Hall (timer), Enrique Córdova (computadora), Kariana Caldero Rosado y Yanira Toledo Torres (spotters), con Caldero Rosado además como jefa de grupo.

Quebradillas no fue el equipo dominante durante toda la noche… pero sí fue el que supo exactamente cuándo serlo. Y en el BSN, eso suele ser suficiente.

En San Germán, Aguada hizo casi todo bien durante la noche… menos cerrar temprano. Y por eso, tuvo que hacerlo en el último segundo.

Un triple de Rigoberto Mendoza sobre la chicharra le dio a los Santeros una dramática victoria 84-81 sobre los Atléticos de San Germán en el Coliseo Arquelio Torres Ramírez, en un juego que pasó del control al caos en cuestión de minutos.

El dominio de Aguada fue real. Lideraron por 31:27 del tiempo total, construyeron una ventaja de hasta 13 puntos y se fueron al descanso arriba 42-36, marcando el ritmo con ejecución colectiva, buena circulación de balón y profundidad desde el banco.

Pero el cierre cambió el libreto. San Germán ajustó desde su identidad más clara: atacar la pintura. Los Atléticos dominaron ese renglón 50-36 y encontraron en André Curbelo el motor de la remontada. El armador terminó con 24 puntos, 8 asistencias y 6 rebotes, acompañado por Montrezl Harrell, quien sumó 24 puntos con altísima eficiencia (10/11 en tiros de dos), y Nick Perkins, que aportó 16 puntos y 12 rebotes, estableciendo presencia física constante cerca del aro.

El partido entró entonces en territorio de clutch. Con el marcador 81-78 a favor de Aguada en los segundos finales, Curbelo respondió con sangre fría y convirtió un triple de alto grado de dificultad que empató el juego 81-81, encendiendo el coliseo y completando la remontada de los Atléticos.

Pero Aguada tenía una última oportunidad. Con 3.9 segundos en el reloj y la posesión en sus manos, el balón llegó a Mendoza, quien ejecutó sin titubeos un tiro a distancia que encontró el fondo de la red en el sonido de la chicharra, sellando el triunfo 84-81 y silenciando a San Germán.

Más allá del dramatismo, el partido dejó métricas claras que explican su desarrollo. Aguada fue más eficiente en el colectivo, lanzando para 54.8% de campo y repartiendo 22 asistencias, además de dominar la producción del banco 25-9, un factor clave para sostener la ventaja durante gran parte del juego.

San Germán, por su parte, construyó su reacción desde la pintura, donde superó 50-36 a los visitantes, respaldado por un 65.1% en tiros de dos puntos. Esa eficiencia interior le permitió regresar al partido, aunque no logró compensar la diferencia en circulación ofensiva y profundidad.

El juego también reflejó dos dinámicas claras: Aguada controló la mayor parte del tiempo, mientras San Germán apretó en el momento más crítico. Ocho cambios de liderato marcaron el desarrollo, pero fueron los últimos segundos los que terminaron definiendo el resultado.

En el plano individual, Rigoberto Mendoza cerró con 19 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias, acompañado por Matthew Lee con 15 puntos (6/7 de campo), Antonio Ralat con 11 y Giancarlo Rosado con 9 puntos y 6 asistencias, en una ofensiva balanceada que encontró respuestas en distintas manos.

Aguada mejora a 8-4 y reafirma su capacidad de competir en finales cerrados, aunque dejando señales sobre la necesidad de cerrar con mayor autoridad cuando domina el juego.

San Germán, por su parte, compitió, ajustó y llevó el partido al límite, pero se quedó a una posesión de completar la remontada.

El encuentro fue dirigido por los árbitros Jesed Díaz, Javier Vázquez y Kevin Martínez, bajo la supervisión de Juan “Pucho” Figueroa.

Por otro lado, en Arecibo, el partido entre los Criollos de Caguas y los Capitanes quedó pospuesto, dejando la jornada con dos juegos completados y una pausa obligada en uno de los cruces más atractivos del Grupo B. El encuentro estaba pautado para celebrarse en el Coliseo Manuel “Petaca” Iguina, con dos equipos metidos de lleno en la parte alta de sus respectivas rutas competitivas, pero no pudo llevarse a cabo según el calendario original.

La suspensión dejó en espera un duelo de peso para la tabla, particularmente por el momento de Arecibo, que llegaba como uno de los equipos fuertes del Grupo B, y por unos Criollos que continúan buscando sostenerse en la pelea del Grupo A. En una jornada marcada por finales dramáticos, ese tercer escenario quedó pendiente para una nueva fecha.

La tabla empieza a tomar forma y a apretar. Bayamón sostiene el control en la Conferencia A, pero Caguas no se despega y Carolina deja escapar terreno en una noche que pudo cambiar su ritmo. En la B, San Germán sigue arriba, pero Aguada y Arecibo no ceden espacio, mientras Quebradillas, pese al triunfo, sigue obligado a remar desde atrás. Porque en este punto del calendario, ya no se trata solo de ganar… sino de no quedarse fuera de la conversación.

Porque en noches como esta, la lectura es clara: los juegos pueden dominarse durante largos tramos… pero en el BSN, son los cierres y las decisiones en segundos los que terminan definiendo la historia. 

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