Sorteo de jugadores de la Doble A; una apuesta clara al impacto inmediato

Foto Suministrada por Metro

Guayanilla, Puerto Rico / 4 de enero de 2026 — Más allá del nombre que encabezó el sorteo, el proceso dejó claro un patrón contundente; la Liga de Béisbol Superior Doble Aapostó fuerte al pitcheo y al impacto inmediato. De los 81 jugadores seleccionados, una porción significativa correspondió a lanzadores, principalmente brazos jóvenes y zurdos, reflejando una tendencia clara de las franquicias a reforzar sus cuerpos monticulares ante la creciente exigencia competitiva del torneo.

El universo de esas 81 selecciones no representó solo volumen, sino una radiografía precisa de las prioridades reales de la Liga. Cada nombre respondió a necesidades concretas en un escenario cada vez más parejo, donde el margen de error se reduce y la profundidad del roster se convierte en un factor determinante desde el inicio de la temporada.

El mayor peso del sorteo recayó, sin ambigüedades, en el pitcheo, confirmando una tendencia sostenida en la Doble A moderna. Casi cuatro de cada diez jugadores escogidos fueron lanzadores, una señal inequívoca de que las organizaciones apuntaron a fortalecer sus cuerpos monticulares con brazos jóvenes, muchos de ellos zurdos, capaces de asumir responsabilidades desde etapas tempranas de la campaña. En una liga donde la profundidad de pitcheo suele definir el éxito, este enfoque no resulta casual.

El cuadro interior ocupó el segundo renglón de prioridad. Campocortos, infielders versátiles y jugadores de esquina fueron seleccionados con la intención de asegurar solidez defensiva, flexibilidad posicional y consistencia ofensiva. En un calendario largo y demandante, la capacidad de cubrir múltiples posiciones se convierte en una ventaja estratégica que los equipos buscaron maximizar desde el sorteo.

En los jardines, las selecciones apuntaron menos al volumen y más al perfil. Los equipos priorizaron atletismo, velocidad y alcance defensivo, elementos clave en un juego que cada vez valora más la transición rápida entre defensa y ofensiva. Aunque numéricamente menor, este grupo aporta un componente dinámico capaz de inclinar partidos cerrados.

La receptoría, por su parte, fue atendida de forma quirúrgica. El número de receptores seleccionados fue reducido, pero cada uno responde a necesidades específicas, particularmente en el manejo del pitcheo joven y la estabilidad defensiva detrás del plato. En una liga con alto tráfico de lanzadores, el rol del receptor adquiere un valor estratégico incuestionable.

El desglose posicional confirma esa lectura. De los 81 jugadores seleccionados, aproximadamente 32 fueron lanzadores, lo que equivale a cerca del 39% del total. El segundo grupo más numeroso correspondió a los jugadores del cuadro interior, con alrededor de 27 selecciones que denota un 33%. En los jardines se incorporaron unos 14 jugadores equivalente a un 17%, mientras que la receptoría sumó cerca de  ocho jugadores para un 10% del total. 

Los primeros turnos del sorteo reforzaron esa lógica competitiva. Jerrell Rivera, Jorge Benítez y Gabriel Cotto nosolo encabezaron las selecciones por su experiencia profesional, sino por perfilarse como brazos listos para asumir roles importantes desde el primer día de competencia, un elemento que históricamente marca diferencias tanto en la temporada regular como en la postemporada.

El proceso también evidenció una búsqueda estratégica dejugadores versátiles del cuadro interior y receptores,posiciones clave en un torneo largo y exigente. Nombres como Glenn Santiago, Jean González, Gianpaul González y Normar Díaz apuntan a reforzar la defensa central y la profundidad ofensiva de sus respectivas franquicias, áreas tradicionalmente determinantes en el balance competitivo de la Liga.

En los jardines, selecciones como Jadiel Sánchez, Kevin Omar Santiago, Patrick George Casanova y Sharif Colón añaden atletismo, alcance defensivo y velocidad, un componente cada vez más valorado en la Doble A moderna, donde la transición defensa–ofensiva ha ganado protagonismo.

En conjunto, el Sorteo 2026 no fue uno orientado exclusivamente al desarrollo a largo plazo. Fue, en esencia,un sorteo pensado para competir ya, con una mezcla calculada de brazos probados, talento emergente y jugadores listos para integrarse de inmediato a los rosters activos, reforzando la narrativa de una Doble A más exigente, balanceada y competitiva en todos sus frentes.

El Sorteo 2026 renueva el mapa competitivo de la Doble A

La Liga de Béisbol Superior Doble A dio un paso decisivo hacia su temporada 2026 con la celebración del Sorteo de Nuevo Ingreso, un evento que dejó señales claras de renovación, profundidad de talento y proyección competitiva a nivel Isla. Un total de 81 jugadores fueron seleccionados durante el proceso, celebrado este domingo como cierre de ladecimonovena Convención Anual de la Federación de Béisbol de Puerto Rico en Guayanilla.

El zurdo Jerryell Rivera fue la primera selección global del sorteo, convirtiéndose en la figura principal de la jornada. Rivera, junto al también lanzador Jorge Benítez y Gabriel Cotto, encabezó el grupo de jugadores con experiencia profesional que dominaron las primeras rondas, marcando una clara apuesta por brazos listos para impactar de inmediato el torneo.

Los Industriales de Barceloneta, dueños del primer turno, seleccionaron a Rivera como pieza central de su nuevo proyecto, sumando además al campocorto juvenil Adonys Vélez. En Ponce, los Cachorros  apostaron por el derecho Jorge Benítez y reforzaron su cuerpo monticular con Yandel González, mientras que los Atenienses de Manatí añadieron al zurdo Gabriel Cotto y al infielder Jean González, fortaleciendo áreas claves de su plantilla.

El sorteo también dejó selecciones que podrían rendir frutos a corto y mediano plazo. Entre ellas destacaron el jugador del cuadro Glenn Santiago por los Próceres de Barranquitas, el lanzador Eddy Tavarez por los Cafeteros de Yauco, el jardinero Jadiel Sánchez por los Poetas de Juana Díaz, el receptor Gianpaul González por los Mets de Guaynabo y el guardabosque Kevin Omar Santiago por los Gigantes de Carolina, todos perfiles que aportan versatilidad y profundidad al torneo.

En el renglón administrativo, el sorteo incluyó varios reclamos por residencia, entre ellos el receptor Víctor Torres por los Artesanos de Las Piedras, el lanzador Francisco Mateo por los Guerrilleros de Río Grande y el receptor Normar Díaz por los Pescadores del Plata de Comerío. En el caso de Mateo, quien también fue seleccionado por los Brujos de Guayama, la Federación informó que el asunto será atendido mediante una vista administrativa, conforme a los reglamentos vigentes.

La amplitud geográfica y el balance del sorteo reflejaron el alcance real del béisbol Doble A, con selecciones distribuidas a lo largo de toda la Isla y con una mezcla de jugadores juveniles, universitarios y con experiencia profesional, reafirmando el rol del torneo como principal plataforma de desarrollo del béisbol puertorriqueño.

Con el sorteo completado, la Liga de Béisbol Superior Doble A enfila ahora su atención hacia el terreno de juego. LaTemporada 2026 está programada para iniciar el 1 de febrero en Juncos, dando paso a una campaña que promete nuevos protagonistas, mayor profundidad competitiva y un renovado entusiasmo en cada una de las plazas del País.

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