Los Criollos dominaron los momentos clave del partido, se apoyaron en su producción colectiva y resistieron el empuje final de los Vaqueros para quedarse con una victoria que reafirma su solidez en el Roger Mendoza.
Por Héctor Maldonado-APDPUR / AIPS
Caguas, Puerto Rico — 27 de abril de 2026 — Los Criollos de Caguas encontraron respuestas cuando más lo necesitaban. En un partido de ritmo cambiante y múltiples cambios de mando, los locales se impusieron 96-90 sobre los Vaqueros de Bayamón en el Coliseo Roger Mendoza, en una actuación que combinó ejecución ofensiva, control en la pintura y profundidad desde el banco.
El arranque marcó el tono de la noche. Bayamón salió agresivo y logró tomar ventaja temprana, cerrando la primera mitad arriba 48-40, impulsado por su eficiencia ofensiva y mejor ejecución en transición. Sin embargo, el partido comenzó a girar tras el descanso.
Caguas ajustó. Y lo hizo desde la esencia: defensa más firme, mejor circulación de balón y dominio en los espacios interiores. El tercer parcial fue el punto de quiebre. Los Criollos voltearon el marcador (71-64) y, a partir de ahí, jugaron con mayor control del ritmo, administrando la ventaja en un cierre donde Bayamón amenazó, pero no logró completar la remontada.
En el plano individual, Caguas encontró producción distribuida y oportuna. Moses Brown lideró con 22 puntos y presencia dominante cerca del aro, mientras Christian “Cuco” López aportó 21 unidades con eficiencia y peso en los momentos determinantes. Desde el perímetro, Travis Trice añadió 16 puntos y dirección ofensiva, complementando un ataque que supo responder en distintas fases del juego.
Por Bayamón, la ofensiva tuvo nombres, pero no consistencia sostenida. Corey Crowder encabezó con 16 puntos, seguido por Stephen Thompson Jr. con 15 y Gary Brown con 13, en un esfuerzo que mantuvo a los Vaqueros en juego, pero que careció de continuidad en los minutos finales.
Las métricas reflejan con claridad dónde se decidió el partido.Caguas dominó la pintura 46-36, un diferencial que terminó siendo determinante. Además, su banco aportó 38 puntos frente a 30 de Bayamón, marcando una ventaja en profundidad. Aunque los Vaqueros fueron ligeramente más eficientes en tiros de campo (44.4% vs. 43.0%) y en triples (30.8% vs. 33.3% de Caguas), los Criollos compensaron con volumen, control de posesiones y mejor ejecución en momentos clave.
El partido fue intenso de principio a fin: 22 cambios de ventaja y nueve empates, reflejo de un duelo que se jugó al límite competitivo. Sin embargo, en ese escenario, Caguas logró algo más importante que anotar: supo sostener.
En términos de control del juego, Bayamón lideró durante 24:00 minutos, pero Caguas supo escoger cuándo tomar el mando y, sobre todo, cuándo no soltarlo.
El cuerpo arbitral del encuentro estuvo compuesto por Carmelo de la Rosa, Alexis Mercado y Jhonny Batista, con Tony Ruiz como supervisor del partido. En la mesa de oficiales, Ángel Rodríguez fungió como operador de 24 segundos, Wichi Pacheco estuvo a cargo de la anotación y como jefe de grupo, Carlos O’Farrill en el cronometraje, Liza Bermúdez como computadora, mientras Wesley Deaderick y Ricardo Pacheco trabajaron como spotters.
La victoria permite a los Criollos consolidarse en su casa y reafirmar una identidad que comienza a tomar forma: equipo físico, profundo y capaz de ajustar en pleno juego. Para Bayamón, la derrota deja señales claras: competitividad hay, pero cerrar partidos sigue siendo la asignatura pendiente.
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