
Reseña por: Yadira Maldonado Guindín
Morat regresó a Puerto Rico para ofrecer un concierto cargado de emociones, buena energía y agradecimiento, marcando lo que fue su segunda visita a la Isla del Encanto y convirtiéndola en una ocasión aún más especial. Esta función no solo celebró el aniversario #14 de la agrupación, sino que además fue el cierre oficial de su gira, un detalle que se sintió desde el primer acorde y que el público apreció de principio a fin.
El preámbulo del concierto estuvo a cargo de Robi, quien con su carisma y autenticidad se ganó rápidamente al público. Temas como “Sorry es que soy bipolar”, “Café de Barcelona”, “OK” entre otros temas pusieron a cantar a muchos, mientras el artista en su alegría, reconocía el cariño del público puertorriqueño. Su presentación dejó claro que continúa abriéndose camino firmemente dentro del ambiente artístico, conectando de manera genuina y demostrando que su propuesta sigue creciendo.
La agrupación colombiana conectó inmediatamente con los presentes, arrancando con los temas: “Faltas tú”, su éxito “Cómo te atreves”, “506”, “A dónde vamos”, “Me toca a mí” y “Porfa no te vayas”, una primera parte del espectáculo que dejó claro el dominio escénico y la cercanía que Morat mantiene con su público. Cabe destacar que la energía del público no bajó de intensidad en ningún instante, corearon cada letra junto a Morat.
El concierto avanzó con una segunda parte integrada por “Segundos platos”, “Cuando nadie ve”, “Debí suponerlo”, “Sin ti” y “Por si no te vuelvo a ver”, temas que resaltaron la versatilidad musical del grupo y su capacidad para transitar entre la nostalgia, el romanticismo y la intensidad. La química entre los integrantes fue evidente, reflejando el compañerismo, la complicidad y la pasión que los ha mantenido unidos durante estos 14 años.
Para continuar con la fuerza de la noche interpretaron “Mi Suerte”, “Feo”, “No Se Va”, “Salir Con Vida”, “Amor Con Hielo”, “Paris” y “Llamada Perdida”, una secuela de éxitos que el público disfrutó como si cada canción fuera la última. La energía de Morat se mantuvo intacta, demostrando por qué se han consolidado como una de las bandas más queridas del pop latino actual.
Cabe resaltar uno de los momentos más emotivos de la noche cuando Isa identificó a una pareja entre el público para subir a la tarima, ya que, leyó un cartel que decía: “Nos casamos en el 2026, dedíquenos una canción”. Con evidente emoción, la banda cumplió el sueño de la pareja al dedicarles “Aprender a Quererte”, provocando la emoción de todo el público y convirtiendo ese instante en uno de los recuerdos más especiales del concierto.
El cierre de una noche espectacular llegó de manera magistral con la primicia en el escenario del tema “Vuelo a ti” seguido de su éxito “Besos en Guerra”, despidiendo una noche inolvidable que reafirmó la conexión profunda entre Morat y el público puertorriqueño. La banda dejó claro que su talento, energía y versatilidad continúan evolucionando, manteniéndose fieles a su esencia mientras conquistan nuevos escenarios.
Está producción de Paco López para No Limit Entertainment fue impecable, reafirmando una vez más su compromiso en ofrecer espectáculos de alta calidad para el disfrute del público puertorriqueño. Desde el sonido hasta la puesta en escena, cada detalle estuvo cuidadosamente trabajado para crear una experiencia memorable para los presentes.
Morat se despidió con profundo agradecimiento, sumamente emocionados y consciente de que Puerto Rico ocupa un lugar especial en su historia, dejando abierta la promesa de un pronto regreso. Confirmaron que su música sigue siendo un punto de encuentro para miles de corazones que cantan juntos para convertirse en uno solo.























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